«Sorry, mi a jega»: Curazao revoluciona las redes al llegar a su despedida mundialista en un viejo autobús escolar

INTERNACIONAL.- En la era del fútbol de élite, donde las grandes estrellas se trasladan en vehículos blindados, aeronaves privadas y autobuses con acabados de superlujo y aire acondicionado, la selección de Curazao ha decidido recordar al mundo la verdadera esencia y alegría del deporte rey.
Previo a emprender su viaje definitivo hacia los Estados Unidos para disputar la primera Copa del Mundo de su historia, el combinado caribeño sorprendió a propios y extraños al arribar al Estadio Ergilio Hato en un autobús escolar clásico, pintado de azul y amarillo, completamente modificado y sin ventanas de cristal.
Las imágenes, que se volvieron virales en cuestión de minutos a nivel global, muestran a los futbolistas de la «Ola Azul» cantando a todo pulmón, tocando los costados de metal del vehículo como si fueran tambores y compartiendo su alegría con los aficionados locales que se amontonaban en las calles de la isla.
«Lo siento, ya llegué»
El detalle que terminó por enamorar a los fanáticos del fútbol fue el mensaje rotulado con picardía en la parte frontal del parabrisas: «Sorry, mi a jega», una frase en papiamento (la lengua nativa de la isla) que se traduce como «Lo siento, pero ya llegué». Una sutil advertencia de que la nación más pequeña en clasificar a este certamen no va a pasear, sino a dejar huella.
«Somos una gran familia. Si nos ves dentro o fuera del autobús, en el hotel, siempre estamos con música, siempre estamos felices», comentó entusiasmado el defensor Livano Comenencia.
Este tipo de transporte, lejos de ser una carencia, es una tradición profundamente arraigada en el turismo y la cultura de Curazao, conocidos localmente como party buses. La escuadra dirigida por el experimentado Dick Advocaat —quien a sus 78 años se convierte en el técnico más longevo en la historia de los Mundiales— ha adoptado este vehículo desde hace años como su amuleto y símbolo de identidad.
Un impulso anímico para el «Grupo de la Muerte»
El místico viaje en el autobús escolar rindió frutos de inmediato en la cancha. En lo que fue su último partido amistoso de preparación antes de viajar a su búnker en Norteamérica, Curazao goleó 4-0 a su vecino territorial, Aruba. El resultado sirvió para romper una racha negativa de tres derrotas consecutivas en el año y llenar de confianza a un plantel que carga con la ilusión de poco más de 150,000 habitantes.
El reto que tienen por delante es monumental. Curazao quedó ubicado en el exigente Grupo E, donde debutará este domingo 14 de junio frente a la tetracampeona del mundo, Alemania, en la ciudad de Houston, para posteriormente medirse ante sus similares de Ecuador y Costa de Marfil.
Sin importar lo que dicten las apuestas o los fríos números de la pizarra, Curazao ya se anotó su primer gran gol en esta Copa del Mundo: recordarle al planeta que el fútbol, antes que un negocio de millones, es una fiesta comunitaria que se vive mejor con las ventanas abajo, música alta y una sonrisa en el rostro.
Por AGENCIAS






